André Gorz, un pensador de ayer, para mañana…

Más que todo : un filósofo

Una infancia imposible

Nacido en Austria en 1923 bajo el nombre de Gerhart Hirsch, vive una juventud difícil. Intenta en vano corresponder a las expectativas contradictorias de su padre judío y de su madre, católica y antisemita, que quiere convertirlo en un hombre viril y germánico. Poco después de que Adolf Hitler llegue al poder, cambia de nombre y se refugia en Suiza, donde estudia química, estudios de los cuales no hará nada.

Siguiendo los pasos de Jean-Paul Sartre

Distrae su malestar con la filosofía y la literatura. Está profundamente marcado por el idioma francés y su encuentro con Jean-Paul Sartre. El pensamiento de André Gorz está impregnado del existencialismo hasta el final de su obra: ¿cómo la sociedad aliena al individuo y cómo puede liberarse de estos determinismos? Incluso consigue resolver la crisis de identidad que le acompaña desde la infancia, analizándose a sí mismo en un libro sorprendente y difícil, Le traitre, con el prefacio de Jean-Paul Sartre.

Periodista y cofundador de Le Nouvel Observateur

Poco después de establecerse en Francia, André Gorz se convierte en periodista bajo el nombre de Michel Bosquet. Acumula una gran cantidad de conocimientos, primero en economía y luego en numerosas disciplinas. Escribe para muchos periódicos, entre ellos “L’express”, “Le Sauvage”, la revista “Que choisir” y la revista “Les Temps Modernes” (donde se une a la junta directiva). Ayuda a fundar “Le nouvel Observateur” en 1964, que abandona casi veinte años más tarde después de haber sido gradualmente dejado de lado.

Su trabajo como periodista alimenta sus reflexiones filosóficas y políticas y contribuye a la claridad de sus escritos. Muchos de sus libros son colecciones de artículos.

Pionero de la ecología política

André Gorz se ha interesado en la ecología desde los años 70. El Informe Meadows, que presenta los límites del crecimiento, acaba de salir; es la aparición de las premisas del movimiento ecológico mundial.

André Gorz no sólo está interesado en salvar el planeta. A través de la ecología, defiende otra visión de la humanidad, liberada del capitalismo y de la sociedad industrial. La defensa de la naturaleza requiere una mejor comprensión de nuestras vidas, de nuestras acciones y del funcionamiento de nuestra sociedad.

Así, inventa las nociones de “mundo vital” y de “norma de lo suficiente” y se acerca más a Ivan Illich.

También quiere reducir la esfera comercial en nuestras vidas y desarrollar actividades autónomas de todo tipo (artísticas, artesanales, de jardinería, de bricolaje, etc.) y aboga por la puesta en común de toda una lista de bienes y servicios.

Economista

Aunque no tiene formación universitaria, Michel Bosquet, alias André Gorz, se encarga rápidamente de escribir y luego de dirigir la sección de economía de “Les Temps Modernes”. Aporta una nueva perspectiva a esta disciplina, y cuestiona el significado de la economía. Es un crítico preciso de la racionalidad económica.

“La impresión de que la economía tiene una gran abundancia de liquidez […] se debe en realidad a un vertiginoso crecimiento de las deudas de todo tipo. […] La más reciente burbuja inmobiliaria […] ha aumentado el “valor” de los bienes raíces en el mundo industrializado de 20 a 60 billones de dólares en tres años. Toda burbuja termina por estallar y convierte en deuda los activos financieros sin base real en los balances de los bancos.”

Ecologica (artículo de 2007), André Gorz

André Gorz es una de las pocas personalidades que ha anunciado la crisis financiera de 2008. Ya en la década de 1970, había comprendido los riesgos y lo que estaba en juego:

“En respeto a la crisis económica mundial, estamos al comienzo de un largo proceso que durará décadas. Lo peor aún está por delante, a saber, el colapso financiero de los principales bancos, y probablemente también de los Estados. Estos colapsos, o los medios implementados para evitarlos, sólo profundizarán la crisis de las sociedades y de los valores que aún son dominantes”.

Entrevista reproducida en “André Gorz, un pensador para el siglo XXI” (La Découverte).

El autor de una magnífica carta de amor

Su libro más famoso es, sin embargo, una carta de amor, Lettre à D. Esta carta es un testimonio de la sensibilidad y la fragilidad de André Gorz.

“Por la noche a veces veo la silueta de un hombre caminando detrás de un coche fúnebre en un camino vacío en un paisaje desértico. Yo soy ese hombre. Eres tú la que se lleva el coche fúnebre. No quiero asistir a tu cremación; no quiero recibir un frasco con tus cenizas. […] Me despierto. Observo tu respiración, mi mano te toca. A ambos nos gustaría no tener que sobrevivir a la muerte del otro.

Carta a D., André Gorz

A diferencia de las habituales historias de amor, esta no es el amor imposible de dos hermosos jóvenes amantes. El amor que unió a André y Doreen ha sido cultivado a lo largo del tiempo, en los pequeños momentos de la vida cotidiana. Su apego mutual permitió a André Gorz abrirse a los demás.

No querían terminar uno sin el otro: eligieron morir juntos. Murieron pacíficamente el 22 de septiembre de 2007.

Un pensamiento vivo

Desde entonces, no menos de diez libros han aparecido sobre André Gorz. También esta citado regularmente en la prensa, como “France Culture” o “El Mundo Diplomático”, y ciertas revistas le han dedicado números enteros, como “Ecorev’” o “Politis”.

Es en esta tendencia en la que nuestra película, Lettre à G., forma parte.